Entre la multitud solo pude verte a ti, entre los centenares que había. Sentí que no había mundo después de tu figura, eras esa sombra negra con destellos de colores que se movían al ritmo de la música.
Había la oscuridad perfecta como para saber que habías alcanzado mi corazón con tansolo girarme y al primer vistazo. Esa sonrisa, ese pelo corto que te llegaba a la altura del mentón y una vestimenta que me llamaba a voces.
Eras distinta a las demás, o almenos eso creía.
Indescriptible sensación, por eso te seguí para preguntarte algo, no podía quedarme quieto al verte pasar, pero sin darme cuenta desapareciste en alguna dirección.
Mi alma te pedía, mis ojos, locos te buscaban, mirando de lado a otro. Daba vueltas como si no hubiera mañana. Yo esa noche volvía a mi coche arrastrado por mi pena.
Esa noche no te pude preguntar, si me dejarías ser tuyo o si me romperías en pedazos.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada